Guía
El tejido óseo: estructura, crecimiento y remodelación
Cómo está hecho un hueso: hueso compacto y esponjoso, células óseas, osificación, crecimiento y remodelación, explicado de forma sencilla.
Puntos clave
- El hueso es un tejido vivo, con vasos sanguíneos, nervios y células propias.
- Un hueso largo tiene diáfisis, dos epífisis y una cubierta de periostio.
- El hueso compacto forma la capa externa; el esponjoso, una malla de trabéculas.
- Osteoblastos, osteoclastos y osteocitos construyen, reabsorben y mantienen el tejido.
- El hueso se forma por osificación intramembranosa o endocondral y se renueva por remodelación.
¿Por qué el hueso es un tejido vivo y dinámico?
Es frecuente imaginar los huesos como piezas secas y sin vida, como las que se ven en un museo o en un modelo de aula. En el cuerpo, sin embargo, el hueso es un tejido vivo, irrigado por vasos sanguíneos, inervado y en constante renovación. Está compuesto por una parte orgánica, principalmente fibras de colágeno, que le da flexibilidad y resistencia a la tracción, y una parte mineral, sobre todo sales de calcio y fósforo, que le aporta dureza y resistencia a la compresión. Esa combinación hace que el hueso sea fuerte y a la vez ligeramente elástico.
¿Qué estructuras tiene un hueso largo?
Tomemos como ejemplo un hueso largo, como el fémur o el húmero. En él se reconocen varias partes:
- Diáfisis: el cuerpo alargado del hueso, formado por una pared gruesa de hueso compacto que rodea un conducto central.
- Epífisis: los dos extremos ensanchados. Contienen sobre todo hueso esponjoso rodeado por una capa fina de hueso compacto y están recubiertos de cartílago en las superficies articulares.
- Metáfisis: la región intermedia entre la diáfisis y cada epífisis. En los huesos en crecimiento, aquí se localiza el cartílago de crecimiento.
- Cavidad medular: el espacio interior de la diáfisis, ocupado por médula ósea.
- Periostio: una membrana fibrosa que recubre la superficie externa del hueso, salvo en las superficies articulares. Contiene vasos, nervios y células que participan en el crecimiento y la reparación.
- Endostio: una delgada capa que reviste las superficies internas del hueso.
¿En qué se diferencian el hueso compacto y el esponjoso?
El tejido óseo se presenta en dos formas, que suelen convivir en un mismo hueso.
Hueso compacto
También llamado hueso cortical, es denso y liso. Forma la capa externa de todos los huesos y es muy resistente. Su unidad básica es la osteona (o sistema de Havers), formada por láminas de matriz dispuestas en círculos concéntricos alrededor de un conducto central por el que discurren vasos sanguíneos y nervios.
Hueso esponjoso
También llamado trabecular, tiene el aspecto de una malla de laminillas y puentes llamados trabéculas, con espacios entre ellas ocupados por médula ósea. Es más ligero y se orienta según las líneas de fuerza que soporta el hueso. Abunda en las epífisis de los huesos largos, en las vértebras y en los huesos planos.
¿Qué células forman el hueso?
- Osteoblastos: células que forman nueva matriz ósea.
- Osteocitos: son los osteoblastos que han quedado rodeados de matriz. Son las células más abundantes del hueso maduro y participan en su mantenimiento y en la detección de las cargas mecánicas.
- Osteoclastos: células grandes que reabsorben, es decir, descomponen la matriz ósea y liberan minerales.
- Células osteoprogenitoras: células madre que pueden dar lugar a osteoblastos.
Las tres células principales del hueso
| Célula | Función |
|---|---|
| Osteoblasto | forma la matriz ósea y favorece su mineralización |
| Osteoclasto | reabsorbe la matriz y libera minerales |
| Osteocito | célula madura, mantiene la matriz y los minerales |
¿Cómo se forma el hueso?
La formación del hueso se denomina osificación u osteogénesis y ocurre por dos vías principales.
Osificación intramembranosa
El hueso se forma directamente dentro de un tejido conectivo membranoso. Es el mecanismo de muchos huesos planos del cráneo y de la clavícula.
Osificación endocondral
Primero se forma un modelo de cartílago hialino con la forma aproximada del hueso futuro, y después este cartílago se va sustituyendo por tejido óseo. Es la vía de formación de la mayoría de los huesos del cuerpo, incluidos los huesos largos.
¿Cómo crecen los huesos?
Los huesos largos crecen en longitud gracias a los cartílagos de crecimiento (también llamados placas epifisarias o discos epifisarios), situados entre la diáfisis y las epífisis. Allí el cartílago se multiplica y es reemplazado progresivamente por hueso, lo que va alargando el hueso. Al final de la adolescencia, estas placas se osifican por completo y el crecimiento en longitud se detiene; en su lugar queda una línea llamada línea epifisaria. El momento en que esto ocurre varía entre personas y entre huesos.
El crecimiento en grosor se debe a la formación de nuevo hueso bajo el periostio, mientras que el endostio reabsorbe hueso en el interior, de modo que la cavidad medular se agranda sin que el hueso se vuelva excesivamente pesado.
¿Qué es la remodelación ósea?
A lo largo de toda la vida, el hueso viejo es eliminado por los osteoclastos y reemplazado por hueso nuevo formado por los osteoblastos. Este proceso, llamado remodelación, cumple varias funciones: renovar el tejido, adaptar su estructura a las fuerzas que soporta, reparar daños microscópicos y regular el calcio de la sangre. Se produce en pequeñas unidades que actúan en distintos puntos del esqueleto en momentos diferentes, de modo que el hueso nunca está del todo "en obras".
Los huesos responden a la carga mecánica: tienden a reforzarse en las zonas sometidas a más esfuerzo y a debilitarse cuando falta estímulo. Este principio es la razón por la que se habla de la importancia de la actividad física para la salud del esqueleto, y también de que la inmovilización prolongada pueda afectar a la masa ósea.
La consolidación de las fracturas, en términos generales
Cuando un hueso se fractura, el organismo pone en marcha una secuencia natural de reparación: se forma un coágulo en la zona, aparece un tejido blando y después un callo óseo que se remodela hasta recuperar progresivamente la forma del hueso. El tiempo y las condiciones necesarias dependen del hueso afectado, del tipo de lesión y de la persona. Toda sospecha de fractura requiere atención médica inmediata; este texto no sustituye ninguna valoración clínica ni indica pautas de tratamiento.
¿Qué factores influyen en la salud ósea?
Se reconoce que intervienen factores genéticos, hormonales, nutricionales y mecánicos, además de la edad. Entre los hábitos que suelen mencionarse están una alimentación variada, la exposición adecuada a la luz solar y la actividad física regular. Las necesidades concretas, así como cualquier suplemento o estudio de densidad ósea, deben decidirse con un profesional sanitario, quien tiene en cuenta cada situación personal.
Ideas clave
- El hueso es un tejido vivo formado por colágeno y minerales.
- Existe hueso compacto, externo y denso, y hueso esponjoso, interno y trabecular.
- Osteoblastos forman, osteoclastos reabsorben y osteocitos mantienen.
- El crecimiento en longitud depende de los cartílagos de crecimiento; la remodelación continúa toda la vida.
Fuentes y lecturas recomendadas
- OpenStax, Anatomía y fisiología 2e (Rice University; texto en inglés): estructura del hueso: define diáfisis, epífisis, periostio, hueso compacto y esponjoso, trabéculas, médula roja y amarilla y las células osteoblasto, osteoclasto y osteocito.
- OpenStax, Anatomía y fisiología 2e (Rice University; texto en inglés): formación y desarrollo del hueso: explica la osificación intramembranosa y la endocondral, el cartílago como molde embrionario y el fin del crecimiento en longitud en la placa epifisaria.
Preguntas frecuentes
¿De qué está hecho un hueso?
De una parte orgánica, sobre todo colágeno, y una parte mineral rica en calcio y fósforo, además de células y vasos sanguíneos.
¿Qué diferencia hay entre hueso compacto y esponjoso?
El compacto es denso y forma la capa externa; el esponjoso tiene forma de malla de trabéculas y se encuentra en el interior, sobre todo en los extremos de los huesos largos.
¿Qué hacen los osteoblastos y los osteoclastos?
Los osteoblastos forman hueso nuevo y los osteoclastos reabsorben hueso viejo; su trabajo conjunto permite la remodelación.
¿Por qué dejan de crecer los huesos largos?
Porque al final de la adolescencia los cartílagos de crecimiento se osifican y ya no pueden alargar el hueso.